Juego Costa Resiliente

Este juego tiene como objetivo contribuir a desarrollar el “pensamiento resiliente” en estudiantes de segundo ciclo básico y educación media para mejorar la comprensión de la resiliencia al desastre, mediante una aproximación lúdica en la cual el estudiante adquirirá conocimientos sobre los conceptos y aplicaciones de la resiliencia, redundancia y diversidad en caso de desastres, entregándole herramientas para facilitar su adaptación en caso de tsunami, terremoto, incendios y deslizamientos de tierra.

Los tsunamis en Chile se han vuelto cada vez más frecuentes y mortíferos (Fritz et al. 2011; Jaramillo et al., 2012; Martínez et al., 2012). El gobierno Chileno se comprometió a hacer de Chile un país más resiliente a los desastre de origen natural al firmar los protocolos de Hyogo en 2005 (ISDR, 2005) y de Sendai en 2015 (UNISDR, 2015). Sin embargo, las acciones tomadas hasta hoy han sido de la índole ingenieril, apuntando a implementar medidas de mitigación (ej.: muros para prevenir los efectos de un tsunami) y para reducir la vulnerabilidad (ej.: fortalecer las estructuras de edificaciones) (Herrmann, 2015; Villagra et al., 2016; Villagra et al., 2017). Sin embargo, no se ha considerado hacer de nuestro territorio y habitantes más resilientes. Esto significa tener la capacidad de adaptarse y sobreponerse ante los efectos de una perturbación extrema sin perder sus características ni funciones básicas (Cutter et al., 2014).

El principal problema es la falta de comprensión del concepto de resiliencia y la falta de su aplicación a nuestras ciudades y barrios. Por lo mismo, es importante que el concepto sea conocido desde edades tempranas, a nivel escolar, donde se puede desarrollar el “pensamiento resiliente” postulado por Walker & Salt (2006). Este “pensamiento resiliente” implica conocer cómo se relaciona el hombre y su hábitat con la naturaleza y sus dinámicas (ej.: cómo funciona un tsunami y que efectos produce) para poder actuar en forma rápida y certera de manera que sea posible adaptarnos a efectos desastrosos. Tiene principios básicos como la redundancia y diversidad, entre otros, los cuales son fácilmente aplicables a entornos habitados por seres humanos si se conoce como funcionan.

El adquirir el “pensamiento resiliente” en edades tempranas permitirá impregnar esta forma de vida en nuestra comunidad y en el futuro poder tener un territorio más resiliente a los desastres. Desde una perspectiva educacional, hay evidencia robusta que indica que el juego tiene implicancias positivas a nivel de desarrollo cognitivo, emocional y físico (Bergen, 2009; Gleave & Cole-Hamilton, 2012) y por lo tanto utilizar una metodología basada en juegos para incorporar el “pensamiento resiliente” en estudiantes podría catalizar no solo su comprensión, sino su aplicación a contextos reales.

Proceso de desarrollo del juego, aplicación y evaluación.

El juego se desarrolló durante el año 2019 en base a los resultados de investigación en resiliencia comunitaria de la costa sur de Chile (realizada por PRULAB), y en base a focus groups con ONEMI Región de Los Ríos, expertos en resiliencia, en el uso del juego como herramienta de aprendizaje y expertos en juegos de mesa. Esto proceso fue financiado por la Dirección de Vinculación con el Medio de la Universidad Austral de Chile y PRULAB.

Créditos

FINANCIAMIENTO
El desarrollo de este juego fue financiado por la Dirección de Vinculación con el Medio de la Universidad Austral de Chile (UACh) y el Laboratorio de Paisaje y Resiliencia Urbana (PRULAB)

PROYECTO
Este juego se realizó en el contexto del concurso Proyectos de Vinculación UACh año 2019 con el proyecto titulado Metrópolis de la Emergencia: El aprendizaje de la resiliencia a través del juego.

EQUIPO
Directora responsable del Proyecto: Paula Villagra, Instituto de Ciencias Ambientales y Evolutivas, Facultad de Ciencias, UACh. Laboratorio de Paisaje y Resiliencia Urbana. Directora alterna del proyecto: Patricia Thibaut Páez, Instituto de Historia y Ciencias Sociales, Facultad de Humanidades, UACh. Coordinadoras del contenido del juego: Paula Villagra, Patricia Thibaut. Coordinador de la mecánica del juego: Daniel Guzmán, Terapeuta Educacional, Magister (c) en Educación Mención Política y Gestión Educacional en la Facultad de Humanidades, UACh. Diseño y montaje del juego: Paula Villagra, Natalia Gajardo. Material audiovisual: Jorge Montoya (Geógrafo UACh), Francisco Aros (Geógrafo UACh, Laboratorio de Paisaje y Resiliencia Urbana)

AGRADECIMIENTOS
Agradecemos a profesionales de ONEMI de la Región de Los Ríos y a Carolina Quintana, por compartir sus conocimientos sobre riesgo, costa y resiliencia, y así poder definir el contenido temático del juego. Agradecemos a la Escuela Rayén Lafquén (Queule, Región de La Araucanía) quienes confiaron en nosotros para aplicar el juego con sus estudiantes de séptimo y octavo básico. También agradecemos a Isabel Guerrero quien diseñó versiones previas de este juego con un trabajo muy inspirador, y al Proyecto Fondecyt N.1150137 (IR Paula Villagra) que proveyó material relevante para la gráfica y el contenido del juego. Agradecimientos especiales a nuestros amigos Jorge Robles, Matías González, Carla Altermantt, Victoria Vera y Ashly Marambio, quienes asistieron en la fase de evaluar el prototipo del juego, dando valiosos comentarios para mejorarlo.